• ▼ Suscríbete
  • ▼ Hazte Fan
  • 0 Multimedia

    Arrancó el ciclo 2018 de Los Turello

    Con un nuevo canal digital (Instagram) y una renovada imagen, Los Turello dieron inicio, el Jueves 8 de febrero, a su tercer ciclo por Canal C, señal número siete de Cablevisión Córdoba.

     

     

    El programa mantiene el formato de una hora, reflejando las novedades que acontecen en los ámbitos de la economía, la política, los negocios y la tecnología. También se abordan diversos temas sociales que resultan de interés para los cordobeses. Para ello, Los Turello alternan datos y análisis con interpretaciones didácticas, opiniones y entrevistas en profundidad.

     

    Clic aquí para ir a la nota completa.

    Clic aquí para sucribirte al canal de Youtube.

    Director de ARGEX (Argentina Experiencial: www.argex.com). Doctor en Ciencias Económicas y Master en Gerencia. Profesor de Universidades argentinas y extranjeras. Consultor nacional e internacional.

  • Resumen de Noticias



  • ▼ Ranking

  • ▼ Opinión








  • Es posible acabar con los conflictos

    Publicado: 29/03/2017 // Comentarios: 0

    Por Eugenio Gimeno Balaguer. El conflicto es una situación en la que dos o más individuos o grupos, con intereses contrapuestos, entran en confrontación, oposición o emprenden acciones antagonistas, con el objetivo de neutralizar, dañar o eliminar a la parte rival. La acción apunta a la consecución de los objetivos que motivaron esa confrontación.

    Las partes en conflicto “ven distintos mundos” y, por supuesto, detrás están los valores, el estatus, el poder y los recursos. El conflicto genera problemas tanto a los directamente envueltos como a otras personas.

    El conflicto docente ya incluyó seis paros en Córdoba y una enorme movilización hacia Plaza de Mayo | Foto: archivo Turello.com.ar

    El conflicto docente ya incluyó seis paros en Córdoba y una enorme movilización hacia Plaza de Mayo | Foto: archivo Turello.com.ar

     

    Desde los griegos

     

    Hay sistematización en su análisis y tratamiento, por ejemplo, Heráclito y Aristóteles señalaban que el conflicto es el promotor del cambio y, a su vez, es consecuencia de éste.

    La palabra procede del latín conflictus y numerosos análisis nos hablan de distintas clases: social, laboral, bélico, de intereses, moral, cognitivo, familiar, etcétera. Hay no menos de una decena de tipos o caracterizaciones que son siempre humanos, ya que en la naturaleza no existen conflictos.

     

    El conflicto social

     

    Es el que nos interesa actualmente. Decimos que es una lucha o enfrentamiento existente en una sociedad entre varios grupos sociales.

    Normalmente, la disputa se produce, por un lado, para conseguir poder, recursos o derechos y, por el otro lado, se lucha por mantener los privilegios o las situaciones de desigualdad de las que el grupo se beneficia.

    Para que esta situación exista es necesario que exista un desacuerdo, que no se haya resuelto. Por lo general, existen causas subyacentes que pueden ser conscientes o inconscientes.

     

    Las expectativas

     

    Hay una diferencia básica entre una expectativa y la realidad. La primera es un mapa que nos dice “cómo debería ser” una situación. La segunda es el territorio, o sea “cómo es” esa situación. Sin embargo, muchos creen que sus mapas son precisos y que “las cosas son como yo las veo en mi mapa”.

    Las expectativas en conflicto pueden solucionarse si se desarrolla un “Convenio de gestión”, que es una herramienta para destrabar conflictos haciendo que todas las expectativas pasen a ser explícitas.

    Para ser efectivo, un “Convenio de gestión” debe encarnar las expectativas de todas las partes implicadas. Pero esto no es fácil, exige que las partes confíen unas en otras y que estén dispuestas a escuchar y hablar con autenticidad y a generar sinergia, es decir, aprender de las expresiones de las demás partes para alcanzar un convenio donde todos ganen.

    Un buen “Convenio de gestión” logra que las personas comprendan perfectamente las expectativas –propias y ajenas- y alcancen un compromiso claro y recíproco respecto a lo que se espera de cada una de ellas. Este compromiso es lo que alienta la responsabilidad personal.

    Si aplicáramos este convenio en nuestros distintos roles, personales y profesionales, habríamos resuelto muchos de nuestros problemas en el trabajo, en nuestras familias y en la sociedad.

     

    Para acabar el conflicto

     

    Hay que clarificar las expectativas mediante un hábito de liderazgo interpersonal que supone aprendizaje recíproco, influencia mutua, intereses compartidos. Para crear estos beneficios mutuos se necesita mucho coraje y también mucha consideración, en particular, si actuamos con personas que piensan que “si uno gana, el otro pierde”.

    En suma, hace falta un grado de madurez para manejar las expectativas tanto propias como ajenas. Cuando esto se logre, será un signo de desarrollo social consistente, en el que -con seguridad- el conflicto habrá desaparecido.

    Director de ARGEX (Argentina Experiencial: www.argex.com). Doctor en Ciencias Económicas y Master en Gerencia. Profesor de Universidades argentinas y extranjeras. Consultor nacional e internacional.

    Loading Facebook Comments ...

    Ingresá tu Nombre

    Ingresá tu Mail

    Leer normas de convivencia